sábado, 27 de mayo de 2017

PAPA FRANCISCO INVITA A JÓVENES MISIONEROS A NO VER LA REALIDAD COMO SI FUERAN TURISTAS


Papa Francisco invita a jóvenes misioneros a no ver la realidad como si fueran turistas
Por Miguel Pérez Pichel
 Foto: ACI Prensa





GÉNOVA, 27 May. 17 / 07:22 am (ACI).- El Papa Francisco, durante su viaje apostólico a Génova, se encontró con jóvenes misioneros y les animó a ir a la misión con un corazón abierto y listo para amar, y no ver la realidad como la ven los turistas: por medio de fotografías.

El Santo Padre habló sobre las transformaciones que se producen en el interior del que acude a las misiones. “El ser misionero te lleva a aprender a mirar. A aprender a mirar con ojos nuevos, porque con la misión los ojos se renuevan. Aprender a mira la ciudad, nuestra vida, la familia, todo lo que está a nuestro alrededor. La experiencia misionera te abre los ojos y el corazón”.


El Papa dijo a los jóvenes que cuando decidan ir de misiones, no lo hagan como turistas. Ser verdaderos misioneros ayuda a dejar de ser “turistas de la vida para convertirnos en hombres y mujeres jóvenes que aman con compromiso la vida”.

El Santo Padre insistió en ese concepto de “turistas de la vida” contrapuesto al misionero. “Habéis visto a estos que hacen fotos de todo cuando van de turismo, y no miran nada. Luego miran las fotografías en casa. Pero una cosa es mirar la realidad y otra mirar las fotografías, y si nuestra vida es de turista solo miraremos las fotografías o las cosas que pensamos que es la realidad”.

“Es una tentación para los jóvenes el ser turistas, el mirar la vida con ojos de turista, superficialmente. No toco la realidad, no miro las cosas que suceden, no miro las cosas como son. Abandonad esa actitud de turistas para volveros jóvenes con compromisos serios con la vida. Las misiones os ayudan a permanecer más atentos, más sensibles, y a mirar con atención”.

La misión, “al enseñarte a mirar con ojos nuevos, te acerca al corazón de muchas personas, y destruye la hipocresía. Encontrar a gente adulta hipócrita es algo feo, pero encontrar a un joven que comienza la vida con una actitud de hipocresía, esto es suicida”.

Por otro lado, el Pontífice también invitó a reflexionar sobre los motivos de la misión: “Cuando voy a las misiones no se trata solo de mi decisión, hay otro que me envía a la misión, y no se puede ser misionero sin ser enviado de Jesús”.

“Es el mismo Jesús el que trabaja en tu corazón, el que cambia tu mirada y te hace mirar con ojos nuevos y no con ojos de turista. Debemos vivir en misión, lo cual implica escuchar a aquel que me envía, que es Jesús”.

La misión también ayuda a profundizar en la fraternidad entre los hombres, “a mirarnos a los ojos y entender que somos hermanos. Que no hay una Iglesia y una ciudad de buenos y una Iglesia y una ciudad de malos”.

Francisco explicó que un elemento esencial de la misión es el amor al prójimo. “No podemos hacer nada sin amor. Un gesto de amor, una mirada de amor. Puedes hacer toda clase de planificaciones para ayudar, pero sin amor…”.

“El amor es dar la vida. No hay ningún amor más grande que el de aquel que da la vida. Jesús dio ejemplo de esto dando su vida. Si no tienes el corazón dispuesto a amar, no podrás hacer una buena misión”. En ese caso, “la misión pasará como una aventura, un viaje de turismo”. Para evitarlo, hay que “prepararse e ir con un corazón listo para amar”.

Ahora bien, ¿qué significa amar? Para el Papa Francisco “amar es la capacidad de estrechar una mano sucia, de mirar a los ojos de aquellos que están en situación de degrado, y decirles: ‘Para mí tú eres Jesús’. Y este es el inicio de toda misión”.

Siendo misioneros, se puede contribuir a luchar contra la “cultura del vacío”. “Venimos de una cultura del vacío, de la soledad. La gente, por dentro, está sola”. Esa cultura del vacío “es la propuesta del mundo y no es compatible con la alegría. Si hay algo que destruye nuestras ciudades es ese aislamiento”.

“Ir a la misión es ayudar a salir del aislamiento y hacer comunidad, fraternidad, pero sin adjetivar. Si Dios ama a todos, yo también tengo que estar dispuesto a amar a todos”, subrayó.

“Hay muchos hermanos nuestros con la mirada y el rostro desfigurado por una sociedad que solo se defiende con la exclusión, aislando a la gente, ignorando. Si queremos ser misioneros y llevar el evangelio y esa alegría, nunca ignoréis, aisléis o excluyáis a nadie”.

Francisco comparó el corazón de un misionero, de un discípulo, con el corazón de un marinero. Ambos tienen las mismas características: “horizonte y coraje”. “Si no tienes horizonte y solo puedes mirar hasta donde llega tu nariz, nunca serás un buen misionero, y si no tienes coraje, nunca serás un buen misionero”.

Por último, hizo hincapié en que, para poder realizar la misión, hay que tener “una vida espiritual sana, la cual genera jóvenes valientes que, ante algunas cosas que te propone esta ‘cultura normal’ del vacío, son capaces de preguntarse: ‘¿esto es normal o no es normal?’”.

“Los jóvenes son las primeras víctimas de esos vendedores de humo que les meten tantas cosas en la cabeza. Y ante eso hay que preguntarse: ‘¿Esto es normal o no es normal?’. Hay que tener el coraje de buscar la verdad”.

Por ejemplo: “¿Es normal que el Mediterráneo se haya convertido en un cementerio? ¿Es normal que tantos países cierren sus puertas a estas personas que huyen del hambre de la guerra, y vienen a buscar un poco de seguridad? Haceros esa pregunta. Si no es normal, debo implicarme para que eso no suceda. Y hacer eso requiere valentía, coraje”, finalizó. 

MAYO, MES DE MARÍA, DÍA 27 - UN SÓLO INSTANTE Y UNA MARÍA



Día 27: ¡Un sólo instante y una María!



En cierta ocasión, cuando estaban rezando por un chaval endemoniado, ocurrió lo siguiente, según cuenta un testigo presencial: que "el demonio multiplicaba sus gritos con más fuerza y confusión, diciendo: "¿Por qué he de salir?", entonces, una religiosa allí presente exclamó con fervor: "¡Santa Madre de Dios, rogad por nosotros! ¡María, Madre de Jesús, venid en ayuda nuestra!". Al oír estas palabras, el espíritu infernal redobló sus horribles alaridos: "¡María! ¡María! ¡Para mí no hay María! No pronunciéis ese nombre, que me hace estremecer. ¡Si hubiese una María para mí, como la hay para vosotros, yo no sería un demonio! Pero para mí no hay María." Todos los presentes lloraban. Repitió el demonio: "¡Si yo tuviese un solo instante de los muchos que vosotros perdéis! ¡Un sólo instante y una María y yo no sería un demonio!."

¡Qué fuerte! Satanás es un ángel que se separó de Dios; y dice que si tuviera a María no sería demonio. Esto es, porque no contó con Ella ha caído tan bajo. Con qué alegría puedo gritar, en momentos de bajón, de dificultad, de vacas flacas: ¡Tengo a María! Eso es lo importante; lo demás cambia.

Ahora puedes seguir hablando a María con tus palabras, comentándole algo de lo que has leído. Después termina con la oración final.

LOS CINCO MINUTOS DE MARÍA, 27 DE MAYO


Los cinco minutos de María
Mayo 27



El cristianismo es la religión del amor; el amor, si es verdadero, rechaza todo lo que no es amor -el odio, la guerra, la violencia, la pasión, el egoísmo- y permite todo lo que implica amar, siempre que el amor no se lo prostituya confundiéndolo con una caricatura del amor.

Quizá por eso, porque la única enseñanza que nos legó el Maestro es el amor, San Lucas repite que la Virgen vivía todas las palabras y las obras de Jesús en su Corazón, como si nos quisiera afirmar que las vivió con amor.

Según la vivencia de amor que pongamos en nuestra vida, seremos o no cristianos.

Santa María de todas las razas  y culturas, que no separemos nosotros lo que Dios unió.



* P. Alfonso Milagro

FELIZ FIN DE SEMANA!!!



viernes, 26 de mayo de 2017

MAYO, MES DE MARÍA, DÍA 26 - GUAPA, GUAPA Y GUAPA


Día 26: ¡Guapa, guapa y guapa!


Me viene a la cabeza el fervor con que tanta gente, en la Semana Santa de Sevilla, gritaba al paso de la Macarena: ¡guapa, guapa y guapa!

Con lo femenina que es nuestra Madre, podemos estar seguros de que le gustarán los piropos que le lancemos.

Madre mía, procuraré decirte algo -aunque sólo sea: ¡guapa!- cada vez que vea una imagen tuya.

¡Ah! y qué buena idea la de aquél que siempre que veía una chica guapa decía a María en su interior: ¡Tú sí que eres guapa!

Ahora puedes seguir hablando a María con tus palabras, comentándole algo de lo que has leído. Después termina con la oración final.

LOS CINCO MINUTOS DE MARÍA, 26 DE MAYO


Los cinco minutos de María
Mayo 26



Para ser devotos de María, a muchos les falta precisamente amarla no con frases y palabras sino con las obras y la vida.

Porque si se ama de veras y sin fingimientos, ese amor influye en toda la vida, ese amor es la consecuencia de lo que se piensa y lo que se dice es lógicamente consecuencia del amor.

Entonces se ama a María, se dice que se ama a María y se siente en verdad su devoción y su amor, porque ese amor es auténtico, veraz, sincero, profundo, vital.

Santa María de todos los momentos, que sepa santificarlos, haciendo la voluntad del Padre Dios.


* P. Alfonso Milagro

TUS LÁGRIMAS


Tus lágrimas



Cuentan que había una vez un señor que padecía lo peor que le puede pasar a un ser humano: su hijo había muerto. Desde la muerte y durante años no podía dormir. Lloraba y lloraba hasta que amanecía.

Una noche, mientras dormía se le apareció un ángel y le dijo:
- Basta ya de llorar.

- Es que no puedo soportar la idea de no verlo nunca más.

El ángel le respondió:
- ¿Lo quieres ver?

El hombre lógicamente responde afirmativamente. Entonces el ángel lo agarró de la mano y lo subió al cielo.
- Ahora lo vas a ver, quédate acá.

Por una acera enorme empiezan a pasar un montón de niños, vestidos como angelitos, con alitas blancas y una vela encendida entre las manos. El hombre dice:
- ¿Quiénes son?

Y el ángel le responde:
- Éstos son los niños que han muerto en estos años y todos los días hacen este paseo con nosotros, porque son puros.

- ¿Mi hijo está entre ellos?
- Sí, ahora lo vas a ver.

Y pasan cientos y cientos de niños.
- Ahí viene, le avisa el ángel.

El hombre lo ve. ¡Radiante!, como lo recordaba. Pero hay algo que lo conmueve: entre todos es el único niño que tiene la vela apagada, y él siente una enorme pena y una terrible congoja por su hijo. En ese momento el niño lo ve, viene corriendo y se abraza a él. El padre abraza a su hijo con fuerza y le dice:

- Hijo, ¿por qué tu vela no tiene luz? ¿No encienden tu vela como a los demás?

- Sí papá, cada mañana encienden mi vela igual que la de los demás niños. Pero, ¿sabes qué pasa papá? Cada noche tus lágrimas apagan la mía.

BUENAS TARDES




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